Sep 13, 2010

Episodio 2. Hacia un visión robusta del derecho a la educación. El derecho a la educación como Derecho Humano.

Libre, y para mi sagrado, es el derecho de pensar... La educación es fundamental para la felicidad social; es el principio en el que descansan la libertad y el engrandecimiento de los pueblos.
Benito Juárez (abogado y político Mexicano)


Breve reseña del episodio 1 y lo que vendrá.

En el primer episodio se reflexionó sobre una de las frases que anda rondado en muchos mass medias que sostiene que “a la escuela se va a estudiar y no para hacer política”; en virtud de esta se versó sobre dos concepciones referentes a lo educativo y su relación con lo político en el marco democrático. En aquél quedo sentado que la educación es eminentemente política y que puede constituir una forma de pauperizar la democracia o fortalecerla. También se esbozó algunas características de una concepción educativa para una democracia deliberativa.

En este así como en los próximos escritos se discurrirá sobre un derecho a la educación desde una perspectiva democrática y de respeto hacia los derechos humanos. Esta serie de textos que seguirán se encuentran ligados de manera íntima con el escrito anterior; por cuanto esta nueva mirada del derecho a la educación se entrelaza con aquélla concepción educativa esgrimida en el primer episodio.

El debate continua

No falta una gran cantidad de programas periodísticos así como parte del establishment en donde constantemente se trata de deslegitimar y desautorizar el reclamo a través de la tomas de colegios. En aquéllos se presenta una imagen en donde los estudiantes que efectuaron la toma de dichos establecimientos son los que directamente vulneran el derecho a la educación; de tal forma que se cambia el enfoque de los acontecimientos desvirtuando la razón misma de las tomas y las protestas; la que tienen como principal finalidad obtener urgentes mejoras edilicias, proveer de viandas en cantidad-calidad y rever la cuestión del reparto de becas.

Algunas palabras introduc-(aclara)-torias

Esta situación en la que se coloca a los estudiantes como los principales actores que impiden el ejercicio del derecho a la educación me constriñe a preguntarme ¿Quién realmente vulnera el derecho a la educación? y a reconsiderar una nueva visión sobre el derecho a la educación y que sea robusta, respetuosa de la democracia y de los derecho humanos; superadora de aquella mirada raquítica y deficitaria de este central derecho.

Es por esto que en estos "episodios" se caracterizaran distintas facetas de esta nueva perspectiva del derecho a la educación. La primer nota a señalar en este episodio es caracterizar al Derecho a la Educación como un Derecho Humano Para lograr la consecución de este fin (i) se realizará una sintética reseña sobre las características del derecho a la educación como derecho humano. (ii) Señalar las principales fuentes normativas del Derecho Internacional de los Derechos Humanos con respecto al derecho a la educación. (iii) exponer el marco-modelo de indicadores del derecho a la educación desde el Derecho Internacional de los Derechos Humanos de Katarina Tomasevki. (iv) Por último a modo de conclusión se mostrará un modelo argentino inspirado en punto (iii).

Ante todo es un Derecho Humano

Como punta pie inicial es menester señalar el estatus del derecho a la educación como derecho humano fundamental. Vale aclarar que esta proposición acompañará y atravesará todo los escritos subsiguientes. Para lo cual en los párrafos siguientes se indicará las principales características de este derecho en el marco del derecho internacional de los derechos humanos.

En primer término el derecho a la educación como derecho humano se funda en la misma ontología del ser humano; esto es que es inherente al ser humano con la finalidad de dar garantía a la dignidad que lo reviste. Siendo ésta última el fundamento y la causa definitiva de los derechos humanos; por tanto el derecho a la educación no se obtiene por el hecho de pertenecer a un determinado grupo, religión, color, etnia, lengua, etcétera; ni tampoco es una gracia que nos concede determinado orden jurídico estatal. Sino que le pertenece en virtud de su humanidad.

En razón de lo esgrimido en el párrafo anterior se desprenden consecuencias trascendentales que tiene el derecho a la educación por su carácter de derecho humano. En primer lugar, se sostiene que posee un carácter de inalienabilidad, estos es que no se puede enajenarse; de la misma forma, también se deduce que es un derecho irrenunciable e irrevocable por se parte integra de la persona.

De la ontologicidad del derecho a educación se desprenden su carácter universal; en tanto y en cuanto se extiende a todos los seres humanos. Por cuanto el derecho a la educación como derecho humano es intrínseco a toda la humanidad.

Con respecto al carácter efectivo de la universalidad la Naciones Unidas sostienen que el “principio de la universalidad de los derechos humanos es la piedra angular del derecho internacional de los derechos humanos… Todos los Estados han ratificado al menos uno –Tratado-, y el 80 por ciento de ellos cuatro o más, de los principales tratados de derechos humanos, reflejando así el consentimiento de los Estados para establecer obligaciones jurídicas que se comprometen a cumplir, y confiriéndole al concepto de la universalidad una expresión concreta.” (http://www.ohchr.org/SP/Issues/Pages/WhatareHumanRights.aspx)

Esta concreción se refleja la tendencia a la nacionalización del derecho internacional de los derechos humanos en el derecho interno de los Estados. Puesto que para que haya una tutela efectiva de los derechos reconocidos en el ámbito internacional es necesario que los estados adopten medidas en su ámbito interno. Ya que los Derechos humanos y en este caso el derecho a la educación implica deberes y obligaciones de los Estados; en esta dirección la ONU sostiene que los “Estados asumen las obligaciones y los deberes, en virtud del derecho internacional, de respetar, proteger y realizar los derechos humanos. La obligación de respetarlos significa que los Estados deben abstenerse de interferir en el disfrute de los derechos humanos, o de limitarlos. La obligación de protegerlos exige que los Estados impidan los abusos de los derechos humanos contra individuos y grupos. La obligación de realizarlos significa que los Estados deben adoptar medidas positivas para facilitar el disfrute de los derechos humanos básicos” (http://www.ohchr.org/SP/Issues/Pages/WhatareHumanRights.aspx)

Por otra parte el derecho a la educación como derecho humano se haya interrelacionado con los derechos humanos conformando una unidad indivisible y no compartimentos estancos. Por lo cual, como se verá en los siguiente apartados, el avance de un derecho implica una avance en todos los demás, así como el retroceso en uno de ellos impacta en el desenvolvimiento de los otros.

Una de las muestra de esta interrelación es que el derecho a la educación es una precondición para el ejercicio de otros derechos. En este sentido la observación n° 13 del comité de P.I.D.E.S.C afirma que la “educación es un derecho humano intrínseco y un medio indispensable de realizar otros derechos humanos”. (http://www.escr-net.org/resources_more/resources_more_show.htm?doc_id=428712&parent_id=425976)

El derecho a la educación se caracteriza en general como un derecho ceñido a la progresividad, la cual esta en el P.I.D.E.S.C en el art. 2 inc.1 que expresa que “Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a adoptar medidas, tanto por separado como mediante la asistencia y la cooperación internacionales, especialmente económicas y técnicas, hasta el máximo de los recursos de que disponga, para lograr progresivamente, por todos los medios apropiados, inclusive en particular la adopción de medidas legislativas, la plena efectividad de los derechos aquí reconocidos.”

Otra de las características sobresalientes de este derecho estada por su capacidad de robustecer el principio de autonomía; esto es ampliar la capacidad que tiene los sujetos de realizar su plan de vida; pero para poder ampliar esta capacidad de diseño el derecho a la educación juega un papel vital. “Como derecho del ámbito de la autonomía de la persona, la educación es el principal medio que permite a adultos y menores marginados económica y socialmente salir de la pobreza y participar plenamente en sus comunidades. La educación desempeña un papel decisivo en la emancipación de la mujer, la protección de los niños contra la explotación laboral, el trabajo peligroso y la explotación sexual, la promoción de los derechos humanos y la democracia, la protección del medio ambiente y el control del crecimiento demográfico. Está cada vez más aceptada la idea de que la educación es una de las mejores inversiones financieras que los Estados pueden hacer, pero su importancia no es únicamente práctica pues dispone de una mente instruida, inteligente y activa, con libertad y amplitud de pensamiento, es uno de los placeres y recompensas de la existencia humana”. http://www.escr- net.org/resources_more/resources_more_show.htm?doc_id=428712&parent_id=425976
De esta forma el derecho a la educación como derecho humano es un eje central para generar círculos virtuosos y romper los viciados de marginalidad donde los padres viven un presente empobrecido y excluido exportando dicha situación a las siguientes generaciones configurado un fatalismo de degradación.

Vale también decir que el derecho a la educación como derecho humano es un instrumento para desarticular las estructuras y prácticas discriminatorias contra grupos desaventajados. No en vano una de las premisas que se mantiene incolumne a lo largo de todos los Tratados, Pactos y Convenciones es la que sostiene que “La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.”

De este modo se concluye que el derecho a la educación como derecho humano se funda en la misma ontología del ser humano; siendo universa, inalienable, irrevocable e irrenunciable; que conlleva deberes y obligaciones a los estados para que de manera progresiva logren la eficacia de este derecho; como derecho humano se encuentra integrado de manera indivisible con los demás derechos. Por último se presenta como un instrumento para desmantelar situaciones de injusticia social y de discriminación; robusteciendo el principio de la autonomía personal y de igualdad.


(ii) Normativa del Derecho Internacional de los Derechos Humanos

Con una finalidad pedagógica y con motivo de la extensión que implicaría el escrito se ha colocado una línea de tiempo, en la cual se indica el nombre y la fecha de sanción de la normativa internacional; así como también los principales artículos; los cuales para ser vistos bastará con clickear el tratado o convención, etcétera y aparecerá el texto seleccionado en otra ventana. A su vez para lector que opte por leer el texto directamente se colocó el mismó en formato scribd.




DDHH-Derecho a La Educa

(iii) Un marco-modelo organizativo, interpretativo y normativo desde el Derecho Internacional de los Derechos Humanos referente a la Derecho a la Educación

Esta nueva mirada del derecho a la Educación tomará como principal contribución a su robustecimiento la incorporación del Derecho Internacional de los Derecho Humanos a través del artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional; en la cual se le asigna jerarquía constitucional. La nueva visión sostiene que el "derecho internacional de los derechos humanos está constituido por una red de tratados que regulan la educación, señalando estándares mínimos que deberán cumplirse en todo el mundo". (http://www.derechoshumanos.unlp.edu.ar/ddhh/img/INDICADORES%20DEL%20DERECHO%20A%20LA%20EDUCACION.
%20Katarina%20Tomasevski.pdf). Este entramado de Instrumentos Internacionales provee de un marco organizativo, interpretativo y normativo que sin hesitación ha devenido en un cambio en la apreciación en lo que concierne a este derecho.

Un importante giro que se tuvo en la reconsideración, ampliación y robustecimiento del presente derecho lo dio la ya fallecida Katarina Tomasevki quién fue la Relatora Especial de la Comisión de Derecho Humanos sobre el derecho a la educación. En su libro "indicadores del derecho a la educación" sostiene que el "derecho internacional de los derechos humanos constituye un marco ya listo para evaluar el progreso en la consecución de estos objetivos, toda vez que define las metas, los propósitos y los métodos de la educación, para permitir que todos y todas disfruten todos los derechos humanos".(Idem). En virtud de esto elaboró el modelo de las 4-A: Availability (asequibilidad), Accesibility (accesibilidad), Acceptability (aceptabilidad), Adaptability (adaptabilidad).

La primer “A” es la Asequibilidad en la cual, la autora sostiene que "como derecho civil y político, el derecho a la educación demanda del gobierno la admisión de establecimientos educativos que respeten la libertad de y en la educación. La educación como derecho social y económico significa que los gobiernos deben asegurar que haya educación gratuita y obligatoria para todos los niños y niñas en edad escolar. Como derecho cultural, significa el respeto a la diversidad, en particular, a través de derechos de las minorías y de las indígenas". Del punto que establece Katarina se desprende una doble obligación la de garantizar un educación gratuita y obligatoria para todas y todos; así como la obligación de proteger la libertad de los padres a la hora de que determinen la educación para sus hijos y la libertad de permitir la posibilidad de establecer y dirigir institutos de enseñanza.

La segunda se centra en la Accesibilidad: "El derecho a la educación debe ser realizado progresivamente, asegurando la educación gratuita, obligatoria e inclusiva, lo antes posible, y facilitando el acceso a la educación post-obligatoria en la medida de lo posible". De esta idea fuerza surge la obligación del Estado de eliminar toda discriminación basada en sexo, raza, idioma, posición económica, discapacidad, etcétera. También implica que el Estado debe identificar los obstáculos que impiden el desarrollo de una educación accesible.

El tercer indicador es la Aceptabilidad que "engloba un conjunto de criterios de calidad de la educación, como por ejemplo, los relativos a la seguridad y la salud en la escuela, o a las cualidades profesionales de los maestros, pero va mucho más allá...El criterio de aceptabilidad ha sido ampliado considerablemente en el derecho internacional de los derechos humanos. Los derechos de las minorías y de indígenas, han dado prioridad a la lengua de la instrucción. La prohibición de los castigos corporales ha transformado la disciplina en la escuela. La niñez como titular del derecho a la educación y en la educación, ha extendido las fronteras de la aceptabilidad hasta los programas educativos y los libros de texto, como también a los métodos de enseñanza y aprendizaje, que son examinados y modificados con el objeto de volver la educación aceptable para todos y todas". El concepto de Aceptabilidad debe ser entendido en clave de Derechos humanos. Por esto el estado tiene la obligación de que la educación tanto en su contenido y pedagogía sea coherente con los derechos humanos.

La última “A” es la Adaptabilidad la cual "requiere que las escuelas se adapten a los niños, según el principio del interés superior del niño de la Convención sobre los Derechos del Niño. Esto revoca la tradición de forzar a los niños a adaptarse a cualesquiera condiciones la escuela hubiese previsto para ellos". En este punto se tomo como eje el “interés superior del niño” de tal manera que los niños y niñas no son para la escuela; sino todo lo contrario, las escuelas son para los niñas y niños; por esta razón el estado tiene la obligación de adaptar las escuelas para el máximo beneficio de los niños; mejorando todos los derechos humanos a través de la educación en razón de la indivisibilidad de los derechos humanos.

(iv) Un modelo Argentino

Para finalizar a modo de conclusión de este segundo episodio el Director del Programa de Educación del Centro de Implementación de Políticas Públicas (CIPPEC) Axel Rivas, realiza una relectura del modelo de Tomasevki a la luz de la situación educativa de la Argentina donde enumera veintitrés derechos educativos englobados en cinco categorías: Condiciones, Cobertura, Contextualización, Calidad y Ciudadanía. Rivas, Axel. (El desafío del derecho a la educación en Argentina: un dispositivo analítico para la acción. Buenos Aires: CIPPEC, 2007. Pág. 34.)

Condiciones
  • Derecho a la educación en condiciones de vida adecuadas.
  • Derecho a la educación con condiciones adecuadas de infraestructura y equipamiento.
  • Derecho a una cantidad de días y horas de clase acordes para desarrollar el proceso educativo integral de la escolarización formal.
  • Derecho a la educación con suficientes docentes titulados y bien preparados para cubrir todas las modalidades, niveles y áreas del proceso educativo.
  • Derecho a la educación con condiciones laborales adecuadas, dignas y justas para todos/as los/as docentes.
  • Derecho a la educación con condiciones salariales adecuadas, dignas y justas para todos/as los/as docentes.
  • Derecho a la educación privada, no estatal, con condiciones justas y adecuadas de apertura de servicios educativos particulares.
  • Derecho a la educación privada con subsidios estatales distribuidos de forma justa y transparente.

Cobertura
  • Derecho a la educación gratuita en el nivel inicial, primario, secundario y superior.
  • Derecho al acceso a la educación sin discriminación de ningún tipo y garantizando el principio de libre ingreso en todas las instituciones educativas públicas, de gestión estatal o privada.
  • Derecho a la continuidad en la educación, garantizando las condiciones necesarias para afianzar la permanencia y trayectoria adecuada en el sistema educativo.
  • Derecho al acceso a la educación a lo largo de toda la vida y en cualquier contexto o situación.
  • Derecho a no ser discriminado, marginado o segregado dentro del sistema educativo por ningún motivo o razón.
  • Derecho a la educación con contenidos curriculares que respeten la diversidad cultural, los Derechos Humanos y un abordaje adecuado de cada contexto y grupo social particular.
  • Derecho a la adaptación de la educación a las necesidades específicas de cada grupo de alumnos/as, más allá de su condición particular, y fomentando la integración con respeto a la diversidad.
  • Derecho a la libre elección de las instituciones educativas por parte de las familias y los/as alumnos/as.
Calidad
  • Derecho a la educación con materiales pedagógicos y tecnologías educativas adecuadas, actualizadas y justamente distribuidas entre los/as alumnos/ as y escuelas
  • Derecho a la educación con docentes bien preparados y actualizados permanentemente, capaces de desarrollar prácticas pedagógicas y curriculares adecuadas y significativas.
  • Derecho a una educación de calidad que garantice altos niveles de conocimientos básicos comunes y capacidad para el aprendizaje autónomo y socialmente significativo a lo largo de toda la vida.
 Ciudadania
  • Derecho a una educación pública laica, no confesional y no dogmática, que garantice la libertad de conciencia de docentes y alumnos/as en todas sus manifestaciones.
  • Derecho a la participación democrática en todas las instancias de la educación, tanto a nivel macropolítico como dentro de las instituciones educativas.
  • Derecho a la educación respetando y defendiendo los Derechos Humanos y en particular al tratamiento de los/as alumnos/as como sujetos de derecho en los aspectos disciplinarios de las instituciones educativas.
  • Derecho a la educación en Derechos Humanos y la formación ciudadana para la participación social y política.

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